Concierto milagro: Valderrama, Del Valle y Stradivari

En la vida concertística de una ciudad grande hay momentos mágicos en los que pasa un ángel. No son muchos, yo diría incluso que son raros.

El 9 de febrero, el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM) habría las puertas de su auditorio para una sesión que prometía. Incluso los reacios medios de comunicación generalista le daban hueco.

Una joven violinista madrileña, Ana María Valderrama, acompañada por otra emergente figura, el pianista Luis del Valle, ofrecía un concierto con el célebre violín Stradivari de Sarasate, propiedad del RCSMM, todo ello en la estela de una corta gira de conciertos realizada tras alzarse esta joven virtuosa con el Premio Pablo Sarasate.

El concierto lo organizaba la Delegación del Gobierno de Navarra, una entidad que realiza una muy loable y discreta actuación en la capital promoviendo actos en los que lo navarro está presente.

Pero esto no podía ser todo. Llego al Real Conservatorio una docena de minutos antes de la hora y la puerta de entrada se encuentra llena de gente agolpada frente a alguien que ya no permite el paso. Hay gente también en la calle con la esperanza perdida de poder entrar. Afortunadamente tenía invitación. Pasé el primer pasillo y antes de la puerta que da acceso a la del auditorio hay otro numeroso grupo que tampoco puede pasar. La invitación funciona y entro a la sala que está llena a rabiar, con media docena de huecos para invitados. En suma, que podría haberse llenado dos veces el auditorio, sin contar los que se hubieran desanimado y estuvieran ya por los bares de los alrededores.

La expectación es máxima en esos diez minutos que faltan. Estoy acostumbrado a los conciertos en Madrid y esto no es normal. ¿Se justifica solo por la joven pareja de músicos y por el violín Stradivari? No lo creo, los buenos músicos son frecuentes en la capital, y no pocos grandes virtuosos vienen con Stradivari u otras joyas de la luthería (Amati, Guarnieri…)

En el descanso, la flamante directora del RCSMM, Ana Guijarro, dice unas atinadas palabras y menciona que el concierto tiene varios protagonistas. Pero, modestia obliga, no se cita a sí misma ni al centro que acoge y ahora dirige. Pregunto a algunos conocidos si esta expectación es normal en los conciertos de la casa y me confirman que no. Me fío sin pruebas, el RCSMM ha sido durante demasiados años territorio comanche y más de tres décadas después de haberlo dejado y de pasar antes una buena decena de años allí, apenas lo he frecuentado, incluso al final, francamente evitado.

Sin embargo, ha bastado una simple decisión, tan sencilla que avergüenza que haya tardado tanto en llegar, como es cambiar a la dirección y poner en su sillón a una persona adecuada para que la aspereza se la haya empezado a llevar el viento y la casa se cargue de esperanza.

Ana Guijarro tiene una ardua tarea por delante, pero su propia nominación ha acabado de golpe con décadas de espíritu bronco, rudezas y abandono en un centro que parecía servir fundamentalmente para ser evitado por quien se lo pudiera permitir.

Y la pareja de artistas protagonistas son el mejor ejemplo. Ana María Valderrama inició sus estudios en el Conservatorio de la calle de Ferraz, dentro de la clase de Anna Baget, una persona que, por sí sola, ha realizado una revolución en la enseñanza primera de la cuerda en el ámbito madrileño. Luego le tocaba el nivel superior y, claro, el mogollón de Atocha había que evitarlo, y como ella valía, entra en la Escuela Reina Sofía, ese hervidero de talentos, pese a algunas extravagancias y cierto elitismo que no empaña sus envidiables buenos frutos. Ana María culmina su grado superior en la ESMUC de Cataluña y el postgrado la lleva a Berlín. Una impecable carrera realizada evitando caer en el vórtice del RCSMM y su permanente malestar, el mismo centro donde ahora viene a tocar en plenitud de su virtuosismo y a decir algo así como, “…esto lo he logrado sin vosotros…”

Otro tanto se podría decir del brillante pianista que la acompaña, Luis del Valle, otro pura sangre de la factoría Reina Sofía que lleva algunos años reclamando el interés solo o junto a su brillantísimo hermano, el también pianista Víctor del Valle.

Todo esto flotaba en el ambiente del concierto y enriquecía una expectación que suele convertir una sesión de buena música en acontecimiento trascendente. Un Conservatorio que acoge lo que fue incapaz de producir, un equipo directivo que ha obrado milagros solo por el alivio de ser normales en un ámbito connotado como feroz, un violín mítico que todo buen aficionado de antiguo recordará por encontrarse en el hall del Teatro Real cuando era sala de conciertos y el Conservatorio también se encontraba allí, y una pareja de representantes de la nueva generación de músicos jóvenes españoles, la mejor desde la Guerra Civil (que yo sepa) y sin caer en falsos tópicos.

Queda por saber si nuestro país, una vez más fragilizado, no los dejará caer como sobrantes y renueve la estafa cultural del siglo XX, esa filfa según la cual había que triunfar en el extranjero para que aquí te dieran una onza de chocolate.

El Concierto
Ana María toca prodigiosamente bien para el nivel que ha alcanzado. Su dilema ahora es el de situarse frente al virtuoso internacional; es un campo duro y puede que apenas esté empezando. Pero es una gozada escucharla, tanto como al pianista, Luis del Valle.

El programa incluía sonatas de Beethoven y Grieg, una pieza de lucimiento de Jordi Cervelló y dos grandes cimas del virtuosismo romántico, ambas vinculadas a Sarasate, el otro protagonista de la noche. La primera es Introducción y rondó caprichoso, de Saint-Saëns, compuesta para el navarro, y la propia versión del citado Sarasate de la ópera Carmen, de Bizet, la conocida universalmente como Fantasía de Carmen.

Las dos grandes piezas de lucimiento las interpretó Ana María Valderrama de memoria, como se debe, lo que además de potencia técnica y espectáculo, le brindaban comunicabilidad con el espectador.

La musicalidad y comprensión de los lenguajes de las obras fue encomiable en la pareja. Quedaba solo comprobar la idoneidad del instrumento; y es que el Stradivari del RCSMM es como un pura sangre poco domado. Su potencia y su cuerpo sonoro son formidables, claro, pero un instrumento de ese nivel que solo se toca una vez por año es como conducir un Fórmula 1 por el Paseo de la Castellana.

En la obra de Cervelló, tan virtuosística como insulsa, la cuerda grave empezó a encabritarse en los fortes. Incluso, en los momentos más líricos y simples de las sonatas parecía imposible hacerle susurrar al instrumento con calidez.

Faltaba la prueba de fuego, la Fantasía de Carmen, esa obra creada y mil veces tocada con este mismo instrumento por el gran Sarasate. Y ahí salió triunfadora Ana María Valderrama; era como si el espíritu del genial violinista llevara en volandas a la joven virtuosa, como si sujetara el puente con su mano invisible para que la cuerda grave dejara de cecear en los fortes.

El resto ya lo ponía la vibrante madrileña, voraz en las temibles octavas, endiablada en los trinos encadenados, justa en esos pizzicati tocados con ambas manos mientras no dejan de sonar las otras cuerdas con el arco, algo temerosa en los armónicos, pero siempre segura y apoyada en una técnica suficiente para tamaño desafío: ¡tocar a Sarasate en su propio instrumento! Y ese pequeño milagro se transmitía como electricidad.

Luego llegó el bis tras la salva de aplausos, y como tras Sarasate no hay bis posible que encaje en la vía de lo más difícil todavía, Ana María optó por la modesta y entrañable Nana de las Siete Canciones populares de Falla. Era como forzar al orgulloso instrumento a rezar una humilde plegaria.

Sí, ayer pasó un ángel por el vetusto Conservatorio de Atocha, una de sus joyas durmientes despertaba para su cita anual, la nueva generación de formidables músicos españoles se reconciliaba con el centro que nada les ha dado y, como por milagro, la irritación del centro se disolvía en calma y esperanza por la música. Y allí estaba la nueva directora, Ana Guijarro, para frenar los vientos.

Y el público que lograba entrar quedaba prendido en el suspiro de un etéreo armónico o de un leve pizzicato de un violín magistral, magistralmente tocado y adecuadamente acompañado. Esas cosas pasan muy pocas veces, y seguro que la dura ciudad apenas se dio cuenta, pero justifican todo lo demás. ¿Crisis? ¿Qué crisis frente al milagro de Atocha?

(Autor: Jorge Fernández Guerra, publicado el 10/02/2012  en  www.docenotas.com)

Queja de la Asociación de Estudiantes ante el lamentable ambiente de estudio en el RCSMM

La Asociación de Estudiantes del Real Conservatorio Superior de Madrid nos hace llegar el borrador que han elaborado para elevar su queja sobre el mal funcionamiento del RCSSM a la Subdirección General de Universidades.

En la Asamblea, que organizó la AE el pasado viernes, 28 de octubre, se acordó el nombramiento de representantes de instrumentos para la correcta coordinación de las sucesivas acciones secundarias que se van a llevar a cabo.

La primera tarea que se les asignó fue recoger todas las inquietudes de sus compañeros de instrumento y/o cátedra para incluirlas en una queja más extensa que será repartida para su firma en la próxima asamblea del viernes día 4 de noviembre.

La Asociación está haciendo un llamamiento a través de su blog La revista de Atocha, para que todos aquellos alumnos que quieran exponer sus problemas lo hagan llegar por escrito al correo de la Asociación antes del jueves 3 de noviembre y poder incluirlo así en la “Queja a la Subdirección General de Universidades por el mal funcionamientos del RCSMM” que están preparando. Si quieres participar en su elaboración puedes descargar el borrador actual desde aquí

Para poneros en contacto con la Asociación podéis hacerlo desde su blog:  La revista de Atocha

Los profesores del RCSMM interrogados individualmente por un presunto delito de acoso sexual

El director del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid ha citado individualmente al centenar y medio de profesores y catedráticos del centro para una “entrevista-encuesta” en la Jefatura de Estudios.

Los profesores fueron citados durante el mes de octubre y en la encuesta han sido interrogados sobre una denuncia de acoso sexual. Esta iniciativa ha causado sorpresa y malestar entre el profesorado. Miembros de la Junta de Departamentos han hecho constar su protesta.

El motivo alegado en la citación escrita es “preparar adecuadamente” el Claustro Extraordinario que el profesorado ha solicitado para aclarar las diversas irregularidades en el funcionamiento del centro, expuestas el pasado mes de junio por el ex secretario académico del mismo ante sus compañeros y la Consejería de Educación.

El secretario saliente expuso que había numerosos problemas de disciplina, convivencia y presuntas irregularidades que son silenciados sin aclararlos ni darles solución como “conflictos entre el personal de servicios, el sabotaje ejercido por una administrativa, mobbing a la administradora (ya cesada) y una denuncia de acoso sexual”.

Además de las citaciones, el director del Conservatorio ha abierto un expediente disciplinario al ex secretario pero, hasta ahora, no ha convocado el Claustro Ordinario que es preceptivo y no ha aclarado las presuntas irregularidades. CCOO considera que estos procedimientos son inadecuados, pues podrían vulnerar la presunción de inocencia, la libertad de expresión y el derecho del profesorado a participar en los órganos colegiados del centro y a ser debidamente informados.

En cualquier caso, el expediente informativo debería haber sido instruido por los servicios de inspección, y no por unas de las partes implicadas, con las debidas garantías y reservas. Por todo ello ha pedido a la Subdirección General de Enseñanzas Artísticas Superiores que tome las medidas que correspondan para resolver la grave situación que se vive en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.

(Comunicado de la Federación Regional de Enseñanza de Comisiones obreras de Madrid)

Los Directores de Departamento de Musikene aclaran los motivos de su dimisión

En respuesta al comunicado del Director Académico de Musikene enviado con fecha de 06/05/2011, todos los cargos que hemos presentado la dimisión nos vemos obligados, por alusiones, a hacer las siguientes consideraciones y aclaraciones:

Las dimisiones a las que alude el escrito mencionado afectan a dos de las tres subdirecciones (Planificación Docente y Ordenación Académica), a la Secretaria Académica, y a la totalidad de las Direcciones de los ocho Departamentos actuales, así como al Coordinador de Música de Cámara y Ensembles; es decir, no se trata de algunos miembros de la Junta Directiva, sino de la práctica totalidad del staff directivo del centro (12 cargos de un total de 15). [Según se ha visto reflejado en la prensa de hoy, 11 de mayo, acaba de presentar su renuncia el coordinador de Estudios Orquestales de Musikene, Jesús Echevarría que fue designado a principio de curso. Con esta renuncia son ya 13 las dimisiones del equipo directivo de Musikene].

Estamos de acuerdo con el Director académico, Juan Carlos Pérez, en que es una situación incómoda la que estamos viviendo en el Centro. Así se lo transmitieron los miembros de la Junta Directiva cuando en un escrito fechado el día 1 de Abril de 2011 le hicieron una serie de peticiones que él no quiso o no pudo atender, y que enumeramos a continuación:

  • Se devuelva a la Junta Directiva la libertad y condiciones para el ejercicio de sus funciones, sin mediaciones e injerencias que limiten su ejercicio responsable de gestión de la vida académica del centro.
  • La Coordinadora General haga realidad el principio de confianza en los profesionales que ha elegido para la gestión del centro.
  • Se propicien las condiciones para que la interlocución académica se produzca de manera fluida y natural entre la dirección académica y las subdirecciones sin injerencias de terceros.
  • Se haga una revisión de las pruebas de selección del profesorado realizada en el último año, y se propongan formas de selección transparentes dentro del procedimiento administrativo vigente.
  • Se doten los recursos necesarios para dar soporte administrativo a las subdirecciones y demás cargos porque la precariedad de medios contribuye junto a lo citado anteriormente a dificultar, cuando no impedir, nuestro trabajo efectivo.

No encontramos en ninguno de estos puntos referencia alguna a la adaptación al E.E.E.S, ni resistencia a este modelo de educación integral ligado a una filosofía inspirada por el nuevo Plan de Bolonia. Se refiere el Director Académico a la idea que “tenemos” de esta nueva realidad de diseño educativo y dice que es “clara y su objetivo reconocible”; realmente el plural “tenemos” sólo puede aplicarse a quienes desde las Subdirecciones (Ordenación Académica y Planificación Docente), la Secretaria Académica y las Direcciones de Departamento, con la ayuda y la colaboración de todo el profesorado, hemos tenido que diseñar el nuevo plan de estudios adaptado al EEES y sus programaciones, y ello a pesar de todas los impedimentos y dificultades que hemos encontrado por parte de la coordinadora general, quien ha influido y limitado el desarrollo de este proceso desde su particular visión de la educación musical y de las profesiones musicales. Mucho nos tememos que es el propio Director Académico quien desconoce qué es realmente el EEES, sus implicaciones y la forma de llevar adelante un proceso de adaptación al mismo; y lo mismo cabe decir respecto a la claridad y objetivos de este proceso.

No se entiende muy bien qué quiere decir con “vemos comprensible una resistencia a este modelo de educación integral ligado a una filosofía inspirada por el nuevo Plan de Bolonia, que por su novedad generan confusión e intranquilidad, pero creo que ésta puede ser una buena oportunidad para asentar estas ideas todavía innovadoras”, porque no existe tal resistencia a Bolonia; la resistencia es a una reconversión encubierta que ha sido llevada a cabo y en la que, con la excusa de Bolonia y el EEES, la coordinadora ha aprovechado para “readecuar” y redimensionar el centro, sin que haya habido una discusión previa sobre el modelo educativo, los objetivos de tal cambio y las consecuencias del mismo.

Finalmente, creemos que todo esto merece una reflexión bastante más seria que un simple comunicado a la comunidad educativa en el que se pasa de puntillas por encima de los graves acontecimientos que están sucediendo, pretendiendo dar una apariencia de normalidad que conviene a los intereses de la dirección, pero que dista mucho de la realidad que ha vivido y vive el centro.

Estamos de acuerdo con Juan Carlos Pérez en que queremos que Musikene sea un centro de enseñanza que quiere liderar una idea de educación superior con personalidad propia y con una independencia en sus objetivos. Es exactamente lo que era hasta hace algo más de un año, un centro del que nos sentíamos orgullosos y en el que quisimos participar con responsabilidades académicas más allá del ejercicio docente. ¿De verdad es posible que Juan Carlos Pérez crea (y quiera hacer creer a la comunidad de Musikene) que la causa de la dimisión de 12 personas pueda deberse a la confusión e intranquilidad que nos genera el nuevo escenario del EEES (con lo que nos gustan todos los escenarios, y los nuevos en particular)?

Firmado (por orden alfabético):
Alba, Jasone (Directora de Departamento en funciones)
Aramberri, Mª Jose (Directora de Departamento en funciones)
Aseginolaza, Maite (Secretaria Académica en funciones)
Barredo, Itziar (Directora de Departamento en funciones)
Bingham, Charles (Director de Departamento en funciones)
Chacón, Joaquín (Director de Departamento en funciones)
Epelde, Rodolfo (Director de Departamento en funciones)
Erkoreka, Gabriel (Director de Departamento en funciones)
Iñarga, Miren (Directora de Departamento en funciones)
Lorenzo de Reizábal, Margarita (Subdirectora de Ordenación Académica en funciones)
Pérez de Azpeitia, Javier (Subdirector de Planificación Docente en funciones)
Sciammarella, Ricardo (Coordinador del Área de Música de Cámara y Ensembles)

Ampliar la noticia en:
Dimisión Junta directiva de Musikene
Dimisión Directores de Departamento de Musikene
Respuesta del Director de Musikene

El profesorado del Conservatorio Superior de Música de Canarias toma la iniciativa

Tras dos meses de movilizaciones, el profesorado del CSMC plantea un plan de acciones contra la implantación de los estudios oficiales de Grado Superior en Música

Ante la ausencia de respuesta institucional a las propuestas vertidas por el claustro de profesores de CSMC en el manifiesto “Por la supervivencia del Conservatorio Superior de Música de Canarias y una implantación digna del Grado Superior en Música”, que hicieron público el pasado 25 de abril y del que nos hicimos eco, proponen ahora un plan de acciones.

El plan fue aprobado por la Asamblea del profesorado del CSMC, con la excepción del equipo directivo, que se autoexcluyó, al amparo de su función de representantes de la administración en el centro; y siendo el profesorado de forma más o menos “clandestina”, el que en comisiones de trabajo representa las reivindicaciones del manifiesto, aprobado en el claustro, ante la comunidad educativa, la sociedad en general, los medios de comunicación y los distintos representantes políticos (PP, PSOE y Coalición Canaria); con los que ya nos hemos reunido, y de los que obtuvimos el compromiso de reconducir la situación…

 Las acciones aprobadas por la asamblea se estructuran por niveles

1. Medios de comunicación y sindicatos:
a. Informar a los medios de comunicación de todas nuestras acciones cada 1-2 semanas con nuevas notas de prensa destacando acciones y aspectos diferentes (Ejemplos: la tabla comparativa y anuncio de manifestación, anuncios de conciertos e informar de dimisiones, adhesiones y/o entrevistas a personalidades relevantes…), así como realizar una rueda de prensa.
b. Solicitar la colaboración a diferentes sindicatos como correa de transmisión, apoyo y repercusión desde sus páginas web.

2. Político:
a. Reuniones con los 3 principales partidos políticos con un mismo guión de propuestas estudiadas.

3. Docente:
a. Reunión del profesorado con el alumnado de ambas sede para informarles de la situación, solicitando su adhesión al escrito que se apruebe en Claustro del CSMC como principal colectivo afectado a nuestras movilizaciones.
b. Abrir y difundir la actividad del centro con clases en la calle, huelgas a la japonesa, etc.
c. Información a Conservatorios Profesionales y Escuelas de Música, a los equipos directivos y a las asociaciones de madres y padres. Recogida de adhesiones al escrito que se apruebe en el claustro del CSMC.
d. Informar a los Centros Superiores de Enseñanzas Artísticas y solicitar adhesión para la adscripción a EE.SS (Dirección General de Universidades). Recogida de adhesiones al Manifiesto del Claustro del CSMC

4. Ciudadanía:
a. Manifestación/concentración con alumnado en Presidencia del Gobierno, tomando la calle con acciones llamativas (acordar el día y la hora para hacerlo a la vez en las dos islas).
b. Publicar el escrito aprobado por el Claustro del CSMC y solicitar adhesiones de instituciones y personalidades reconocidas del ámbito artístico a nivel regional y nacional.
c. Solicitar la adhesión al escrito de federaciones de padres y madres y federaciones de bandas insulares.
d. Conciertos inminentes y dándoles máxima difusión (Ejemplos: “Los titulados que Canarias ya no formará” con todo el alumnado de instrumentos y especialidades que no forman parte del nuevo plan de estudios, etc.)

Carta abierta de compositores e intérpretes de música contemporánea

Publicamos aquí la traducción de la carta abierta que compositores e intérpretes de música contemporánea en Francia dirigieron el pasado 4 de junio al Ministro de Cultura francés y al Director de la Villa Medici. El blog Musiques en vrac (Músicas a granel), creado para alojar la carta y recoger firmas, se ha convertido en la mayor manifestación pública contra la nueva política musical en el país vecino.

Señor Ministro,
Señor Director,

Nosotros, compositores, músicos y ensembles dedicados a la música contemporánea, hemos tenido noticias hace unos días de la nominación de residentes de la Academia de Francia en Roma para el año 2010/11 entre los que se encuentran, en lo que respecta a la disciplina de música, dos artistas intérpretes [Claire Diterzi y Malik Mezzadri] pertenecientes a lo que se entienden como músicas “actuales”.

No vean ningún desprecio por nuestra parte por las músicas diferentes a las que nosotros escribimos y defendemos. Sin embargo, estos músicos, más populares, llegan a un público de por sí numeroso y gozan de una mediatización más amplia que la nuestra. Además son defendidos por numerosas estructuras y por el propio Estado que no cesa de ponerlo en relieve.

Por esta razón, acogerlos en una institución que originalmente estaba destinada a la creación musical contemporánea no hace nada más que afirmar esta situación de desequilibrio ampliamente presente en la sociedad cuando el Estado debería, en nuestra opinión, trabajar para reequilibrar la situación.

Vemos en esta decisión un desentendimiento por parte del Estado en lo que concierne a la música contemporánea que prolonga una tradición musical inscrita en la historia del arte y fundada desde hace siglos sobre la exigencia de la escritura, la reflexión sobre la escucha, prolongando así numerosas experimentaciones e innovaciones aportadas por nuestros predecesores y desarrollando en consecuencia las tecnologías más avanzadas.

La Villa Medici es en Francia una institución que, más que en ningún otro sitio, ofrece una ocasión única a los jóvenes compositores de consagrarse, de manera entera y absoluta, a la escritura musical. Propone un verdadero taller de trabajo a los artistas que no son intérpretes.

Reducir el número de compositores de música contemporánea portadores de proyectos ambiciosos y audaces y reemplazarlos por músicos que están ya en la industria musical y son capaces de vivir de la escena, es negarse a tener en cuenta el rigor de su trabajo y tratarlos con desprecio.

La obras de orquesta, las óperas exigen un largo tiempo de gestación y las obras que escriben en este momento serán quizá las clásicas de los futuros siglos. Si las estructuras que los acogía hasta ahora reducen el número de posibilidades que se le ofrece, ¿cómo van a poder desarrollar las formas y los lenguajes musicales nuevos, por definición no conformes con los estándares comerciales?

Nuestra reacción es una mezcla de cólera y de inquietud. Pues nos parece evidente que lo que para algunos será una “apertura” no es nada más que el reflejo de un desinterés por el arte no directamente rentable en provecho de una producción artística que, seductora por esencia, tiene la facultad de poner a todo el mundo de acuerdo sin ningún esfuerzo. Nosotros no vemos nada más que demagogia y cálculo político en esta supuesta apertura.

Sí, nos encolerizamos al constatar que este reclutamiento se hace de manera unilateral, bajo el efecto de una presión política y no una decisión artística, que ha provocado la dimisión de portavoces musicales. Estamos encolerizados por constatar que el Estado, que es en parte productor y difusor de nuestra música, no es consciente del papel eminentemente activo de la música contemporánea francesa en el mundo, ni de la influencia que tiene en el plano internacional desde hace muchos años, ni tampoco del hecho de que, la ayuda que nos ha aportado hasta ahora era la admiración de la mayoría de países, especialmente en el mundo anglosajón.

En fin, Señor Ministro, Señor Director, estamos inquietos de ver cómo la situación del arte y de la cultura se degrada en Francia; el problema que vemos en la Villa no es más que una revelación de una renuncia más generalizada del Estado que se traduce igualmente en la congelación anunciada de las subvenciones. La impotencia cada vez mayor de las DRAC (Direction Régionale des Affaires Culturelles) a ayudar a los artistas, la precariedad creciente de los ensembles musicales, la disminución de ayudas a la creación y a los encargos a compositores, la desaparición o reconversión de ciertos festivales antaño dedicados a la música contemporánea, la dificultad en aumento a difundir nuestras obras sobre nuestro territorio, la expatriación reciente de nuestro compositores hacia otros países donde encuentran los medios para su subsistencia mejor que en Francia.

Cuando la creación contemporánea y la investigación musical son sostenidas al más alto nivel por el Estado, es la innovación y el dinamismo cultural de Francia los que perduran. ¿Queremos ofrecer al mundo una visión de la cultura francesa constituida exclusivamente por las producciones comerciales efímeras?

Lo que muestra vuestra decisión impuesta de forma tan brutal, nos invita a pensar que ustedes renuncian a proteger nuestro arte. No dejaremos que esta renuncia se instale en la indiferencia y en la inacción. Si se favorece, en nombre de una supuesta diversidad, la entrada de músicas actuales en el seno de estructuras originalmente dedicadas a la música contemporánea, entonces será equitativo que estas últimas se beneficien igualmente de las ayudas reservadas hasta aquí a las músicas más mediáticas.

Pensamos que una sociedad que abandona a los investigadores y artistas que trabajan en obras que llevan el futuro en sus gérmenes es una sociedad volcada a ser sobrepasada por otras. Estamos convencidos que nuestro trabajo, nuestras producciones, incluso sin contar inmediatamente con un gran público, no son menos importantes en la dinámica de nuestro país. Testimonian de la diversidad, de la renovación cultural de la que Francia es capaz.

Pero para que esta dinámica siga viva, es indispensable que el Estado manifieste su apoyo a los artistas, no solamente renovando y ampliando los presupuestos destinados a la creación, sino también ayudando a su difusión, especialmente a través de la educación. Es una apuesta para el futuro y es con verdaderas elecciones políticas que pueden ayudarnos en esta empresa.

Por todo lo expresado aquí, les pedimos, Señor Ministro, Señor Director, que tomen nota de estos argumentos que les sometemos con el fin de poner en marcha los medios a la altura de la ambición que tienen puesta en este país.

Atentamente,
Compositores e intérpretes “actuales”. París, 4 de junio 2010

Ver Musiques en vrac

Ver también La creación musical en peligro. No la dividamos más

¡Malraux, vuelve! Se han vuelto locos…

La red de creación musical Futurs composés de Francia ha hecho público el siguiente comunicado a raíz de la publicación de un proyecto puesto en marcha por el Ministerio de Cultura francés.

El Ministère de la Culture ha puesto en circulación un documento concebido como una hoja de ruta que traza los grandes ejes de un proyecto titulado “Cultura para cada uno” (CPCU), título inspirado en un discurso de André Malraux de 1966.

Olvidar el contexto histórico, enturbiado por las consecuencias del enfrentamiento entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, y no dar cuenta del debate profundo que animaba a los intelectuales europeos, particularmente por las ideas de cultura compartida, da al título un doble sentido y es perjudicial para su claridad.

Extraerlo de su contexto significa olvidar las casas de cultura, la descentralización y el deseo profundo de los hombres y de las mujeres de su época de caminar hacia una sociedad más igualitaria. Significa olvidar a Antoine Vitez y “la cultura elitista para todos”. ¿Es, por otra parte, una casualidad que este documento se abra desde los fracasos de la democratización – “…resultados decepcionantes de las políticas de la democratización cultural…” – y proponga un vuelco en el que la CPCU tendría como deber “invertir el fenómeno”? Esto es más que olvido, es un enterramiento que vuelve aún más oscuro este concepto de CPCU.

El citado fracaso queda, además, por probar con cifras en la mano, incluso si reconozco que nuestras esperanzas de artistas comprometidos desde hace decenios en la transmisión hacia la gran mayoría son a veces más ambiciosos que los resultados obtenidos. Sin embargo, lejos de hacerme bajar los brazos, ha multiplicado mi deseo de hacerlo cada día un poco mejor.

Mi “ardiente paciencia” contrasta con la violencia inducida por este texto.

“El verdadero obstáculo hacia una política de democratización cultural es la cultura misma. Una cierta idea de la cultura extendida entre los componentes más diversos de la sociedad, conduce, bajo la cobertura de la exigencia y la excelencia, a un proceso de intimidación social.”

¿Cómo no indignarse leyendo esta frase repetida ya por muchos? De pasador de cultura, me he convertido, pues, en el enemigo ya que al querer descubrir el arte contemporáneo, he asustado con toda seguridad a las masas populares. No solamente mis actividades de transmisión son sospechosas sino que mi práctica artística “intimida”.

Notemos, de paso, el proceso deshonesto inducido por el empleo de la expresión “bajo la cobertura”, como si la calidad y la exigencia nos sirvieran de coartada para avanzar enmascarados con desprecio de los miedos que la cultura inspiraría a la mayoría.

Proponer “hacer acceder lo popular al rango de los intereses culturales de nuestro patrimonio de la creación francesa” y “explorar las condiciones de una mutación de las fronteras del campo cultural,” es oponer prácticas exigentes a las que en consecuencia no lo serían. Es ignorar a los numerosos artistas de talento que trabajan en esas pasarelas entre lo popular y lo culto sin intentar sacralizar ni un lado ni el otro, sin pensar que su práctica es tan “intimidante” que va a impedir que la creatividad se expanda.

Es, también, un punto de populismo pretender que lo popular en su conjunto muestra el campo de la cultura y debe ser valorizado como tal. Sin negar el aspecto creativo de la canción, del rock, del hip-hop, del slam y del tecno, sin retirar su cualidad artística a los taggers, poetas de la calle y otros bailarines de hip-hop, sin reducir las capacidades de innovación a tal o cual artista “popular”, debemos prevenir ante el riesgo de confusión entre la inventiva de este sector y los modelos de moda.

El mundo de la industria, alternándose con los media, no se equivoca ya que su fondo de comercio consiste en buscar nuevos talentos rentables venidos precisamente de estas culturas populares. El precio de todo esto es, en la mayor parte de los casos, el del conformismo.

La CPCU no puede alinearse sobre las modas, las tendencias del momento, los minúsculos denominadores comunes ni sobre una cultura popular que apenas sería el eco del éxito de un día. En ese registro me viene a la memoria una historia personal: como siendo joven artista de variedades, Guy Lux me obligó a cortar mi canción de éxito del año 1975 con el pretexto de que duraba más de 2’30’’. ¿Practicaba ya sin saberlo la CPCU tratando de evitar a los telespectadores una duración demasiado larga y sin la excusa de los cortes publicitarios de la academia de estrellas de hoy?

Desde siempre, el mundo de la cultura ha oscilado entre democratización y elitismo, pero estos dos conceptos no expresan más que de manera aproximada la realidad compleja del acto de transmitir. Por ejemplo, mi trabajo en France Musique que consiste, entre otros, en hacer descubrir la riqueza de los lenguajes musicales contemporáneos puede ser considerado por los defensores de la música clásica como muy “intimidante”, mientras que ellos mismos haciendo escuchar a Mozart lo son para los otros. Todo depende de la cultura de cada auditor, lo que significa esa noción de intimidación, además ser detestable es absolutamente relativa.

Por ello, más allá de polémicas semánticas, hay que hacer lo posible para que la capacidad de intervención del Estado en los ámbitos de la transmisión y de la democratización de los saberes permanezca ante todo como el planteamiento de la CPCU.

Mientras que todo quede por inventar, que nos haga hacer mucho más y siempre mejor, que toda nuestra energía esté puesta al servicio de esa gran idea que es la democratización cultural… Por supuesto, y será siempre demasiado poco. Pero, por favor, no inventemos un sistema falso y culpabilizante, que además de ser poco respetuoso con los actores sinceros de la cultura, acentúa precisamente la divergencia social que intentamos a diario mitigar.

David Jisse es compositor e intérprete. Director del CNCM-La Muse en Circuit, Vicepresidente de Futurs Composés Réseau national de la création musicale y productor de France Musique electromania».>
(Traducción de docenotas.com)

Ver artículo en www.lemonde.fr